Tag Archives: psicólogo adultos

  • 0

Taller de verano psicoeducativo

Tags : 

En PsicoSabadell pensamos que saber sacarle partido a las vacaciones consiste en optimizar la inmensa cantidad de tiempo disponible que los niños tienen durante sus vacaciones de verano.

Por eso os proponemos que durante el mes de Julio apuntéis a vuestros hijos/as al taller de verano de PsicoSabadell.
Un taller de 8 sesiones de 2 horas de duración cada día, repartido en 2 días a la semana donde trabajarán a través del juego aspectos psicológicos y psicopedagógicos.

  • Inteligencia emocional
  • Técnicas de regulación emocional
  • Habilidades sociales
  • Asertividad
  • Técnicas de relajación
  • Atención y memoria
  • Psicomotricidad fina
  • Comprensión lectora
  • Escritura

El taller es impartido por profesionales especialistas colegiadas, Raquel Bello (Psicóloga General Sanitaria) y Tania Visiga (Psicopedagoga).

Infórmate sin compromiso:

PsicoSabadell
C/Balmes, 70, Local. 
08203, Sabadell

Tel: 930247224
info@psicosabadell.com


  • 0

Insomnio en adultos

Tags : 

El no dormir, dormir poco o dormir mal pueden llegar a convertirse en toda una tortura: el no conseguir un sueño satisfactorio, continuado y profundo una noche tras otra es causa de uno de los malestares más insufribles que pueden afectar al individuo a lo largo de su vida. Una persona que continuadamente tarde mucho en dormirse, o que frecuentemente se despierte sin quererlo y no sea capaz de volver a dormirse, es víctima, sin duda, de un trastorno que repercute negativamente sobre su cuerpo, sus funciones mentales y su rendimiento durante el día. 

En nuestra sociedad occidental, uno de cada cuatro individuos sufre de mal dormir en alguna de sus múltiples manifestaciones. Sin embargo, en pocos casos se trata de enfermedades aisladas, sino que con frecuencia suelen ser la señal de una irregularidad de origen físico o psíquico que la persona está sufriendo en el presente o que sufrió con anterioridad. La torturante imposibilidad de dormir puede afectar a seres humanos de todas las edades y condiciones, independientemente de su estado físico o de su posición social. Las formas de vida actuales, unidas al estrés que generan, hacen que cada día crezca más el número de personas que sufren trastornos del sueño.

Para comprender mejor el «insomnio”, debe tomarse en consideración los siguientes tres principios sobre la organización y el funcionamiento del sueño: En primer lugar, no es preciso evaluara el mal dormir tan solo por número de horas que una persona habitualmente duerme. Debemos recordar que no todos necesitamos dormir el mismo número de horas y, aunque el promedio de horas de son suficientes está al rededor de las siete horas y media, algunas personas tienen suficiente con cinco o seis horas y otras necesitan nueve o diez. En segundo lugar, el número de horas que una persona duerme no siempre nos indica la calidad de su sueño. Con frecuencia, hay personas que no se sienten suficientemente descansadas cuando se levantan por la mañana, aunque hayan dormido un puñado de horas del todo suficientes. Finalmente, sabemos que las funciones de nuestro organismo se organizan en el tiempo de una forma bien particular a través de los ritmos biológicos, que nos permiten estar despiertos después de haber dormido y dormir después de haber estado despiertos. El sueño no tendía sentido separadamente de la vigilia: según como estemos durante el día, así dormiremos; y según como durmamos, así estamos durante día. Por lo tanto, consideraremos que una persona duerme mal sólo cuando no consiga dormir las horas suficientes, en cantidad o calidad, que le proporcionen el descanso y la recuperación necesarias para disfrutar de una vigilia con un óptimo rendimiento físico y mental

Por tanto, para evaluar correctamente el insomnio de una persona, tan importante es calcular las horas que duerme, como descubrir si sufre durante el día de cualquier molestia que refleje las repercusiones de un mal dormir: irritabilidad, fatiga, mal humor, falta de concentración, lapsus de memoria o presencia de sopor o sensación de sueño ante situaciones poco interesantes, aburridas o monótonas (la televisión, la lectura o conducir por la autopista). Sufrir de alguno de estos síntomas puede ser una señal de que las horas que hemos dormido la noche anterior han sido insuficientes o poco satisfactorias. 

Se calcula que entre el 20%-30% de la población general sufre de insomnio (10% de forma crónica). Pero sólo 1 de cada 4 ha consultado alguna vez a su médico aprovechando una visita por otro motivo y sólo 1 de cada 20 consulta específicamente por su problema de insomnio.

Si tienes un sueño no reparador, o dificultades para conciliar/ mantener el sueño, pide ayuda y no dejes de lado una función tan necesaria como el correcto descanso. En PsicoSabadell tenemos a tu disposición un equipo formado por psicólogos y un psiquiatra que te acompañarán en tu intervención.


  • 0

Los delirios

Tags : 

Un delirio se define como una creencia falsa sin ningún tipo de base lógica que una persona vive con rotunda convicción, siendo incapaz de desmontar esa idea a pesar de que la evidencia demuestre lo contrario.

Los delirios no son una mala interpretación o una equivocación pasajera que podría definirse como una creencia irracional, sino que son síntomas patológicos que tienen causa en una enfermedad y se engloban dentro de trastornos psicológicos, como por ejemplo, la esquizofrenia, la manía, el trastorno bipolar o la depresión con síntomas psicóticos. La diferencia entre un delirio y una creencia firme, aunque a veces es difícil de realizar, recae en el grado de convicción con el que se mantiene dicha creencia a pesar de las pruebas claras en contra de ese argumento.

Detectar una idea delirante puede ser complejo para las personas cercanas a la persona que lo sufre, porque hasta que no se empieza a sospechar de la incongruencia de la idea y se reúnen evidencias que demuestran lo contrario, el argumento del delirio puede llegar a parecer una situación fácilmente creíble. Para identificar un delirio se debe valorar cuanto se ajusta a los siguientes criterios:

 · Se vive con absoluta veracidad

· Se mantiene de forma irrefutable

· No se modifica ante los hechos o la experiencia

· El contenido es a menudo fantástico o poco probable. En ocasiones extravagante, es decir son hechos inverosímiles y que no proceden de la vida corriente (por ejemplo, que controlen el pensamiento, creerse un ser divino, etc)

· Los conocidos no comparten la misma idea

· La creencia es una fuente importante de malestar

· El individuo ve como su vida se rige por esta idea, pensando o hablando de ello continuamente.

 

Tipos de delirios

· Delirio erotomaníaco: convicción delirante en el que la persona cree ser amada por otra persona.

· Delirio persecutorio: convicción delirante en el que la persona cree que conspiran en su contra, le espían, le engañan, lo siguen, lo quieren envenenar, le acosan, o se proponen que no consiga sus objetivos.

· Delirio de grandeza: convicción delirante en la que la persona cree que tiene una capacidad mayor de la que realmente tiene viéndose como alguien único y grandioso.

· Delirio celotípico: convicción delirante de que la pareja de la persona le es infiel.

· Delirio somático: convicción delirante de que la persona de que alguna parte de su cuerpo cambia de aspecto, forma o tamaño, e incluso que está enfermo.

· Delirio mixto: cuando aparece más de un tipo de delirio, sin predominar uno en exclusiva.

 

Tratamiento de los delirios

Como hemos mencionado anteriormente, los delirios habitualmente aparecen en el transcurso de trastornos psicológicos (consumo de sustancias/medicamentos, trastornos psicóticos, trastornos de personalidad, trastornos obsesivo-compulsivo, y trastornos depresivos, entre otros). Para su tratamiento se deberá estudiar con detalle la sintomatología del paciente y definir bien el origen de los delirios, con tal de aplicar un tratamiento adecuado a cada caso.  Para ello se necesitará de un tratamiento psicológico y, en ciertos casos, farmacológico.

Desde la perspectiva psicológica, el abordaje se centra en la modificación de las convicciones delirantes y las consecuencias emocionales y conductuales que interfieren en la vida de la persona.

Si reconoces alguna de las características mencionadas con anterioridad o conoces a alguien que pueda presentarlas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y desde nuestro centro de psicología y psiquiatría Psicosabadell te asesoraremos de la mejor forma posible.

 Por:  Marta Farré
Nº Col. 23.251



  • 0

Esquizofrenia, identifícala

Tags : 

La esquizofrenia no significa “personalidad dividida” o “personalidad múltiple”. La esquizofrenia no está causada por una mala relación familiar o actuación parental, ni por debilidad personal.La esquizofrenia es una enfermedad del cerebro, al igual que, por ejemplo, la epilepsia o la esclerosis múltiple. Dado que el cerebro es el órgano con el que pensamos, sentimos, interpretamos nuestras percepciones y controlamos nuestras acciones, esta enfermedad afecta al pensamiento, sentimientos y emociones, así como a la percepción y al comportamiento.
Este trastorno cerebral interfiere con la capacidad para pensar claramente, conocer lo que es real, manejar las emociones, tomar decisiones, y relacionarse con los otros.
Aunque no se conocen con exactitud las causas de esta enfermedad, lo que sí está claro es que las alteraciones en el funcionamiento cerebral son las responsables de los síntomas. Así pues, la enfermedad ocasiona alteraciones en la transmisión y en el procesamiento de los impulsos nerviosos a nivel cerebral.

Como consecuencia pueden aparecer:

  • Trastornos en el procesamiento de la información y en las percepciones sensoriales
  • Trastornos emocionales
  • Trastornos de concentración
  • Trastornos del pensamiento y de la capacidad de comunicarse

Sin embargo, no todas esas funciones están alteradas al mismo tiempo y en la misma medida. Muchos pacientes esquizofrénicos siguen pareciendo completamente normales durante largos períodos.Y, generalmente, las capacidades intelectivas del paciente no se ven afectadas.

¿CÓMO SE RECONOCE Y DIAGNOSTICA LA ENFERMEDAD? (SÍNTOMAS CARACTERÍSTICOS)

Los síntomas de la esquizofrenia suelen dividirse en dos tipos:

  • los que aparecen durante un episodio como expresión de una alteración del funcionamiento cerebral normal (denominados síntomas positivos, o “en exceso”)
  • los que están ausentes del conjunto de funciones normales (denominados síntomas negativos, o “en defecto”).

Si alguien ha desarrollado esquizofrenia, debe establecerse el diagnóstico lo antes posible porque cuanto antes se instaure el tratamiento mayor es la probabilidad de éxito.
La esquizofrenia, sobre todo en sus comienzos, puede ser difícil de diagnosticar. En la actualidad, no hay análisis de sangre ni otras pruebas que ayuden al diagnóstico. La esquizofrenia debe diagnosticarse todavía hablando con el paciente y sus familiares, y observando el comportamiento del enfermo, pues se diagnostica atendiendo a los síntomas característicos de la enfermedad.

La enfermedad se caracteriza por:

  • Síntomas positivos. Los más frecuentes son:
    • Alucinaciones
    • Ideas delirantes
    • Trastornos del pensamiento
  • Síntomas negativos. Los más frecuentes son:
    • Falta de energía y de motivación
    • Bloqueo de la respuesta emocional (trastornos de los sentimientos y de la expresión de las emociones)
    • Retraimiento social
    • Espontaneidad disminuida y falta de comunicación

SÍNTOMAS POSITIVOS:

Alucinaciones:

Impresiones o experiencias sensoriales que no tienen su origen en el exterior, sino que   se originan dentro del cerebro (es decir, se deben a falsos mensajes generados en el cerebro).
Las alucinaciones son causadas por la enfermedad. Son percepciones sensoriales que la persona afectada no experimentaría en condiciones normales, o que una persona sana no experimentaría en una situación comparable.
Estas percepciones anómalas pueden ser muy preocupantes y perturbadoras para los pacientes y desencadenan un comportamiento difícil de entender para los demás.

Ejemplos:
– Los pacientes oyen voces (alucinaciones auditivas) que una persona sana en la misma situación no escucha. (Éstas son las más típicas en la esquizofrenia)
– Los pacientes ven cosas (alucinaciones visuales) que otras personas no perciben.
– Los pacientes huelen cosas (alucinaciones olfativas)
– Los pacientes creen que se les toca (alucinaciones táctiles)

Estas impresiones sensoriales no familiares para el paciente, a menudo le trastornan mucho y, generalmente, tiene dificultades para diferenciar lo que son alucinaciones y lo que son percepciones reales. Para el paciente las voces son reales y pueden hacerle actuar en consecuencia (algunas veces de manera tal que no tienen sentido para otras personas). Es decir, los pacientes perciben las impresiones sensoriales como reales y con frecuencia reaccionan de manera incomprensible para otras personas.

Ideas delirantes (o delirios):

Los pacientes tienen creencias falsas (patológicas):

  • que no son fluctuantes o simples deseos, sino persistentes
  •  que no son compartidas por otros individuos de su entorno
  • que el paciente cree reales, incluso aunque se haya intentado demostrarle que está equivocado (o haya pruebas de lo contrario)

Ejemplos:
– Sentirse perseguido/a (delirio de persecución)
– Creerse Dios (delirio místico o religioso)
– Creer ser la figura central de lo que ocurre alrededor, o que muchas cosas tienen un significado especial y dirigido a él/ella (delirio de auto-referencia)

Debido a las percepciones alteradas del paciente y al deterioro de la función cerebral, el paciente llega a creerse, por ejemplo, que es perseguido (paranoia), o que es Dios (ideas delirantes religiosas), o que es la figura central de lo que ocurre alrededor de él (ideas de referencia).

Estas «falsas» convicciones son debidas a un deterioro de la función cerebral y, generalmente, estas convicciones no se cambian mediante hechos o razonamientos, sino sólo mediante un tratamiento. El paciente es incapaz de comprender que sus convicciones son falsas (no es capaz de reconocer que son erróneas), y de que está enfermo; y por tanto, no es posible cambiar esas ideas apelando a los hechos o a la razón. Las ideas delirantes y las alucinaciones son reales para el paciente. Por consiguiente, el comportamiento del paciente y su conducta son, la mayoría de las veces, incomprensibles para las personas sanas.

Otros síntomas positivos:

– Cambios en el concepto que se tiene de sí mismo (trastorno de la autopercepción)

  • -Pérdida del sentimiento de ser una persona, pérdida de la identidad.
  • -A menudo, el paciente tiene una percepción distorsionada de sí mismo (sentido del yo alterado).
  • -La distinción entre él mismo y lo que le rodea puede ser borrosa (se disuelve el límite entre él/ella y sus alrededores

Trastornos del pensamiento

Muchos pacientes piensan y se expresan de manera menos lógica de lo que la gente lo hace habitualmente. Los pensamientos y el lenguaje están alterados, sus pensamientos y su habla se desorganizan y se vuelven difíciles de seguir. Debido al deterioro de la función cerebral, el pensamiento lógico de muchos pacientes está deteriorado si se compara con el que tenían antes de su enfermedad.

SÍNTOMAS NEGATIVOS:

Falta de energía y motivación. Es un síntoma negativo frecuente. Pérdida de la capacidad de entusiasmarse con las cosas y falta de interés por lo que les rodea. Debido a la enfermedad, muchos pacientes pierden su entusiasmo normal, su energía y su interés por lo que les rodea. Esto implica, con frecuencia, que los pacientes son incapaces de cumplir con sus obligaciones o de llevar una vida social normal (incapacidad para cumplir con sus responsabilidades en casa, el trabajo o la escuela).

Trastornos emocionales (aplanamiento afectivo): Pérdida de la capacidad de experimentar placer y de expresar emociones (o no puede sentir emociones normales como lo hacía con anterioridad).

Depresión: Melancolía, humor deprimido, falta de confianza en uno mismo, autoinculpación, pesimismo, cambios del apetito y del sueño… El sentirse deprimido es frecuente en la esquizofrenia; además los pacientes pueden desmoralizarse cuando se dan cuenta del efecto que la enfermedad puede tener en sus vidas, existiendo un peligro real de intento de suicidio.

Así, la depresión es un síntoma que con frecuencia se observa en la esquizofrenia (y también en otras enfermedades):

  • a menudo es un signo precoz de recaída
  • factor de riesgo para suicidio (aprox un 10% de los pacientes esquizofrénicos se suicidan durante el curso de la enfermedad)
  • Si el paciente está muy deprimido y con ideas de suicidio, debe acudir de inmediato a un profesional.

Retraimiento social: El paciente reduce su contacto con otras personas, suele retraerse de los contactos sociales, contándose entre éstos sus propias familias, porque hasta las personas y situaciones familiares pueden resultar molestas o aterradoras.A menudo se observa en los pacientes esquizofrénicos.
El paciente puede reducir sus contactos con otras personas al mínimo e, incluso, con sus amigos y familiares.
Debe evaluarse a cada paciente por separado para saber si este rechazo al contacto con otras personas es expresión de un mecanismo de defensa contra la hipersensibilidad asociada a la enfermedad, o si bien el paciente debe de ser animado a tratar de romper su aislamiento social.

En nuestro centro de psicología y psiquiatría disponemos de un equipo multidisciplinar formado psiquiatra y psicólogos especializados en el tratamiento de trastorno mental severo que os asesorarán en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes y familias que padecen dicha patología.



Calendario

diciembre 2019
L M X J V S D
« Nov    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Video Virtual

Visita Virtual YouTube play