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Motricidad gruesa

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La motricidad gruesa hace referencia a la capacidad de controlar todos aquellos movimientos grandes del cuerpo como gatear, mantenerse de pie, caminar, correr, saltar, bailar… con la posición del cuerpo y con el equilibrio de este. Así pues, en la motricidad fina entran en juego las extremidades inferiores (piernas y pies) y las superiores (brazos).

La motricidad gruesa, igual que pasa con la motricidad fina, se va desarrollando poco a poco según va evolucionando el bebé desde que nace. Así, un bebé de 3 a 6 mese es capaz de girar la cabeza y todo el cuerpo, a los 18 puede bajar escaleras y lanzar objetos pequeños y poco pesados, a los 2-3 años puede correr y esquivar obstáculos, a los 4-5 años puede mantener el equilibrio sobre un pie y a partir de los 5 años es capaz de mantener el equilibrio por completo.

¿Qué ocurre cuando un niño muestra dificultades en la adquisición de la motricidad gruesa?

Está demostrado que la motricidad gruesa es muy importante para el desarrollo del niño en cuanto a capacidades cognitivas se refiere. Por ejemplo, a la hora de gatear el cerebro del niño está llevando a cabo unas conexiones neuronales y una coordinación visoespacial muy importantes para este aspecto.

Y por este motivo es importante estar alerta ante cualquier dificultad que pueda mostrar un niño a lo largo del desarrollo de la motricidad gruesa como puede ser a la hora de gatear o caminar, correr, mantener el equilibrio…

Una vez detectada la dificultad, es importante comenzar un trabajo psicoeducativo para fortalecer y afianzar la motricidad gruesa. Este trabajo estará basado, entre otros y siempre pensando en actividades más motivadoras o lúdicas, en la realización de ejercicios como los siguientes:

  • Realizar recorridos con materiales de psicomotricidad como aros, colchonetas y demás en los que también sea necesario reptar por el suelo en algún momento del circuito. La finalidad es que haya movimiento, que se tenga que ejercitar los músculos que intervienen en la motricidad gruesa.
  • Jugar a juegos tipo Twister en los que deba ir intercambiando pies y manos a la vez que realiza movimientos que implican la motricidad gruesa. Aquí, además, se trabaja la lateralidad del niño.
  • Jugar a juegos de toda la vida como la rayuela, el gato y el ratón, el escondite o pica pared. Sobra decir que, en todos estos juegos, en los que hay que correr, saltar, saltar sólo con un pie mientras se mantiene el equilibrio, etc., se ponen en marcha todos aquellos músculos implicados en la motricidad gruesa.

Si sospechas que tu hijo puede tener dificultes de motricidad gruesa y necesitas más consejos al respecto, no dudes en ponerte en contacto con el equipo de PsicoSabadell. Os asesoraremos en todo lo que necesitéis tu hijo y tú.


Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109


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Autismo y escuela

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El autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA) es, como su nombre bien indica, un trastorno neurobiológico del desarrollo. Los síntomas y signos de alerta comienzan ya en la primera infancia, es decir, en la etapa que comprende entre el nacimiento y los 3 años.

A pesar de que cuando oímos hablar de autismo nos viene a la cabeza la imagen de algún personaje de película realizando movimientos repetitivos y expresando frases imitadas o repetidas, con bajo coeficiente intelectual, tenemos que tener claro que hay muchos grados de autismo.

Y atendiendo a esos grados, podemos hablar de autismo de alto funcionamiento cuando hacemos referencia a aquellas personas que pueden llevar una vida totalmente normal y, en los niños, pueden estar escolarizados en una escuela ordinaria. No obstante, sus dificultades les obligaran a seguir un tratamiento psicológico y psicopedagógico para que su inclusión en el mundo social, el cual no entienden al cien por cien, les afecte lo menos posible.

¿Y en qué consiste el tratamiento de un alumno con TEA dentro de la escuela? Dependerá mucho de las características del niño, como en cualquier otro caso, así como del apoyo y trabajo que la familia realice desde casa. Pero a grandes rasgos, podemos decir que el psicopedagogo de la escuela llevará a cabo un trabajo paralelo de inclusión y adaptación al entorno escolar y académico y también será importante tratar todos aquellos aspectos relacionados con las emociones del alumno, puesto que son niños con los sentimientos muy a flor de piel y necesitarán apoyo en esta área.

Con inclusión y adaptación al entorno escolar y académico entendemos tanto la adaptación al espacio, a los compañeros, a los profesores y demás personal del centro educativo, así como la adaptación de aquellas materias en las que el alumno requiera de ayuda, en caso de que sea necesario. Una adaptación del currículum o un refuerzo más individualizo pueden ayudar al alumno a seguir las clases con total normalidad. Siempre siguiendo las necesidades individuales de cada uno, puesto que cada niño es diferente y, por tanto, nunca habrá dos casos iguales.

Este aspecto es muy importante puesto que son alumnos vulnerables los cuales a veces no acaban de entender las relaciones sociales y pueden malinterpretar comentarios de los compañeros o incluso sentirse excluidos o fuera de lugar, como si ellos no perteneciesen a esa escuela, a ese grupo de compañeros, etc.

Por otro lado, también es fundamental una buena comunicación entre la escuela y la familia. Esta comunicación está pensada para ayudar al alumno tanto en el entorno familiar como en el escolar, por eso es importante que se dé con asiduidad y cualquier cambio que experimente el niño a nivel familiar, el colegio deberá estar al día para poder trabajarlo también desde aquí, puesto que, al ser niños tan sensibles, seguramente les afectará en su día a día.

Así pues, la familia y la escuela tienen que trabajar unidas por el bien del alumno, para conseguir que sea un niño autónomo y pueda llevar una vida lo más normalizada posible.

Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109


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Pautas para fomentar la lectura en los niños

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La lectura es uno de los procesos implicados en el aprendizaje que más información y conocimientos aporta al ser humano a lo largo de su vida. De hecho, sin la lectura es difícil aprender algo nuevo o acabar de entender ciertos contenidos. Así pues, por todo lo que implica la lectura, es importante fomentar esta actividad en los niños desde edades tempranas ya que a leer se aprende desde pequeños puesto que no solamente se leen letras. Las imágenes también se pueden leer. Y es por eso que los cuentos juegan un papel muy importante en el inicio de la lectura del niño al ser la primera toma de contacto con la lectura. Primero con las imágenes que presentan y posteriormente también con las palabras que incluyen.

A continuación os enumeramos una serie de pautas para que la lectura sea una actividad agradable para vuestros hijos:
Ambiente agradable​. Para que el niño sienta atracción por la lectura es importante que se destine una zona de la casa a dicha actividad. Esta zona (o ambiente) deberá resultar agradable, motivante y que haga al niño sentirse cómodo y a gusto. Por ejemplo poner alfombras, cojines, butacas adaptadas a la edad del niño, etc. pueden ser un gran recurso para conseguir esa comodidad. También se puede acompañar la lectura con música relajante de fondo, siempre que no suponga una distracción para el niño.

Organización y acondicionamiento de espacios​. Escoger estanterías bajas y al alcance del niño, así como utilizar cestas que puedan manipular los lectores es una buena idea para mantener los cuentos organizados y a la vista del niño para que éste pueda seleccionar el cuento que quiere leer en cada momento.

Establecer horarios y hábitos de lectura​. Se puede leer o mirar cuentos a cualquier hora del día y en cualquier momento, pero si se establece un horario será más fácil que el niño adapte esos hábitos de lectura que le estamos intentando transmitir. Así, destinar un tiempo después de comer o cenar, antes de la hora del baño o después, etc. pueden ayudar al niño a relajarse y estar más preparado para ir a dormir al haber bajado el ritmo después de un día intenso de actividades.

Intereses del niño​. Es muy importante que los cuentos que ofrezcamos a los niños sean de su interés. No tiene sentido intentar introducir la lectura a través de historias que no motivan al lector. De la misma manera que un adulto que no le guste el fútbol no leería un libro que hablase solamente de este deporte, a un niño tampoco le apetecerá leer un cuento el contenido del cual no le guste.

Adaptación al nivel lector del niño​. También es muy importante escoger cuentos que estén adaptados al nivel lector del niño. Esto es, si vamos a diseñar una biblioteca para un niño de 3 años, escojamos cuentos para niños de 3 años y no para mayores o más pequeños, ya que no serán alcanzables para él y se cansará. No obstante, pueden haber cuentos que aun siendo para más mayores contengan diversos dibujos y entonces quizás sí nos pueda ser útil.

Acompañamiento de la lectura​. Sobretodo cuando el niño es pequeño es importante que esté acompañado por un adulto que le vaya explicando qué es lo que sucede en cada página del libro. De la misma manera, si existe algún hermano mayor también puede hacer esta función.

 

Si quieres organizar una pequeña biblioteca adaptada a los intereses y gustos de tus hijos y tienes dudas sobre cómo llevar a cabo el proyecto, o si necesitas una lista personalizada de cuentos, no dudes en ponerte en contacto con el equipo de PsicoSabadell nuestra psicopedagoga estará encantada de asesorarte en cuales pueden ser las claves, ademas de las ya citadas, para que tu hijo/a se aficione a la lectura y lo convierta en un hábito que además de ser fundamental para sus estudios le genere placer y diversión.

 

Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109


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¿Castigar las malas notas?

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El final de curso ha llegado y con él las notas académicas de los estudiantes. Nos encontramos en pleno período de descanso después de un largo y duro curso escolar que comenzó en septiembre. Pero, ¿qué pasa cuando las notas no son todo lo buenas que se esperaba?

Algunas familias optan por castigar a sus hijos durante el verano como consecuencia de unas calificaciones finales que no eran las deseadas.

Y es que los adultos tendemos a pensar que castigando se va a conseguir que el niño o adolescente estudie más y por tanto se esfuerce también más el curso siguiente. Pero no siempre es así y, cuando lo es, no acaba de ser la manera más adecuada de concienciar al niño de los beneficios del estudio y de por qué debe implicarse y esforzarse más con las tareas escolares.

Por qué decimos esto 

Cuando se castiga a un niño o adolescente por malas notas más bien se está consiguiendo el efecto contrario: que el estudiante coja manía al estudio y se esfuerce aún menos siendo, por lo tanto, contraproducente el castigo.

Por otro lado, puede ser que el niño o adolescente sí estudie más y se vea aumentada su implicación en la escuela o instituto. Pero este esfuerzo se dará por miedo al castigo. Es decir, el estudiante no estará aprendiendo el significado verdadero del esfuerzo en el estudio.

Qué hacer entonces ante las malas calificaciones académicas

Ante las malas notas de tu hijo, primero debes mantener la calma y sobre todo no reñir al niño. Aunque cueste no enfadarse es imprescindible, ya que es súmamente importante depositar confianza en el menor para poder llegar al origen del problema. Siempre hay un motivo por el que el niño no logra alcanzar el éxito académico.

Estos motivos pueden ser varios y de diversa índole. Por ejemplo, podemos estar ante una dificultad de aprendizaje no detectada con anterioridad, desmotivación del menor ante lo académica, falta de interés del niño por el estudio y todo lo que esté relacionado, que el estudiante no esté pasando por un buen momento personal y emocional

Por todo esto y, sobretodo en aquellos casos en los que los resultados académicos no se correspondan con el esfuerzo del menor en los estudios, es importante poder ir descartando posibles causas.

Si necesitas asesoramiento sobre este tema o si sospechas que tu hijo/a puede tener alguna dificultad de aprendizaje que ahora no había estado presente, puedes ponerte en contacto con el equipo de profesionales de PsicoSabadell.

 

 Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109


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Nuevas tecnologías en el aula

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Estos días podemos leer la noticia de que, en el país vecino, en Francia, se ha prohibido el uso de teléfonos móviles en los colegios. Una de las causas, según estas noticias, es la adicción que los niños y adolescentes muestran hacia este aparato tecnológico. Este hecho nos debería hacer reflexionar sobre varios aspectos.

Por un lado, es necesario hacernos la pregunta de si los niños, que cada vez a edades más tempranas disponen de teléfono móvil, son los suficientemente responsables como para utilizar un móvil.

Por otro lado, otra de las dudas que surgen es si de verdad es necesario el uso del teléfono móvil en la escuela y, concretamente, en las aulas. Son muchos los defensores de introducir este instrumento como herramienta didáctica y sacarle el máximo partido. Los que defienden esta teoría lo hacen en cuanto que son conscientes de la realidad actual donde la tecnología va avanzando terreno en nuestro día a día a pasos agigantados. Casi sin darnos cuenta es casi imprescindible la tecnología en nuestra vida cotidiana.

Y llegados a este punto, también es importante hacerse la pregunta de qué hacer en aquellos casos en los que los niños o adolescentes estén “enganchados” a su móvil. ¿Qué es más importante aquí, darle visibilidad al móvil en la escuela, hacerlo agente directo del proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros niños, o relegarlo a un segundo plano, a las horas de recreo, por ejemplo?

Está claro que encontrar el equilibrio entre una opción y otra a veces puede ser complicado. Pero la realidad es que las tecnologías en general y el teléfono móvil en particular cada vez están más presentes. Y sería un error eliminarlas del todo de la vida escolar. Hay que tener en cuenta que los niños de hoy en día son niños que han nacido en la era digital. Y no se les puede imponer una manera de enseñar que hace siglos que existe.

Las nuevas tecnologías permiten a los estudiantes más flexibilidad y manipulación en su aprendizaje, lo que favorece las experiencias de los niños y el aprender de manera más vivencial. Por ejemplo, existen aplicaciones que permiten a los niños ver como se forma una ecuación química. Aquello que cuesta tanto de ver con las explicaciones clásicas del profesor y la pizarra, hoy se nos permite verlo paso a paso, permitiendo al alumno comprender como se forman las ecuaciones desde el inicio hasta el fin.

Este es solo un ejemplo de aplicaciones, juegos, programas informáticos, etc. que favorecen el aprendizaje de los niños y adolescentes de hoy en día.

No obstante, el riesgo a que la adicción crezca con este tipo de actividades está ahí. Y por eso es importante educar a los menores en el uso responsable de las nuevas tecnologías. Explicarles qué son, para qué se utilizan, en qué nos pueden ser útiles y, sobre todo, cómo deben ser usadas y cuándo. Que sepan distinguir los espacios y los tiempos es muy importante, diferenciar entre la hora de recreo y las horas de clase. Deben aprender a ser responsables y autónomos, que por ellos mismos sean capaces de dejar el móvil de lado o apagarlo cuando están en el aula.

Siempre será mucho mejor educar a los niños desde pequeños en el uso responsable de las nuevas tecnologías que prohibirles su uso.

 

Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109

 

 


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Disgrafía

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Los seres humanos somos seres sociales. Es decir, tenemos la necesidad de comunicarnos con nuestros iguales. Estas comunicaciones pueden darse de diferentes formas. Uno de los ejemplos de comunicación más importante es la escrita.

Mediante la escritura podemos dar a conocer, informar, argumentar, dar nuestra opinión… Como podemos apreciar, hay múltiples formas de comunicarse a través de la escritura. Todas ellas son útiles y nos permiten conseguir nuestro objetivo, del que ya hemos hablado: comunicar. Pero ¿qué pasa si la escritura no es del todo correcta? ¿De qué manera puede ésta verse afectada?

Todas aquellas dificultades que se producen en el aprendizaje grafomotor de la escritura y que no están relacionadas con ninguna alteración neurológica recibe el nombre de disgrafía.

La disgrafía es, por lo tanto, la manifestación de dificultades a la hora de expresarse mediante la escritura en todas aquellas personas que no presentan ningún tipo de daño neurológico o afectaciones cognitivas y que, a su vez, su inteligencia se encuentra preservada.

Aunque la disgrafía es un trastorno poco conocido y muy amplio, aquí os facilitamos algunas informaciones para que os familiaricéis con ella.

Cómo podemos identificar dificultades grafomotoras

A grandes rasgos exponemos algunos de los signos que indican que pueden hacer sospechar que una persona presenta esta dificultad de escritura.

Así pues, uno de los ejemplos de dificultades grafomotoras las encontramos a la hora de intentar leer el escrito de la persona que sufre disgrafía. Es decir, la legibilidad se complica o incluso es casi imposible. Por otro lado, no hay una cierta regularidad en el tamaño de las letras y el espacio que ocupan, así como la distancia que separa unas letras de otras. Además, el hecho de que las palabras no estén alineadas o que el escrito tenga una apariencia movida (parece que las letras bailen en el folio), es otro indicativo de que puede haber dificultades grafomotoras.

Causa de la disgrafía

Como hemos comentado anteriormente, para poder hablar de disgrafía es necesario que no se dé a la misma vez que un trastorno neurológico. No obstante, a continuación, dejamos una lista de motivos que pueden dar lugar a las dificultades de escritura que presenta la disgrafía:

  • Problemas de tonicidad. Este aspecto es muy importante tanto a la hora de sujetar el lápiz como a la hora de escribir. Si el niño o el adulto no presentan una buena tonicidad, es posible que derive en dificultades motrices, las cuales a su vez complicaran la escritura.
  • Dificultades de motricidad fina. A veces, debido al retraso en el desarrollo de la motricidad fina, los niños presentan dificultades a la hora de escribir. Si se trabaja correctamente y a tiempo las mejoras se aprecian.
  • Problemas en la coordinación oculomanual. Al no darse una correcta coordinación entre el ojo y la mano pueden darse dificultades de escritura.
  • Dificultades espaciales. Suelen darse en personas que presentan dificultades a la hora de orientarse en el espacio.
  • Factores temperamentales y de personalidad. Aquellas personas con una personalidad más impulsiva realizan una escritura sin control.

Cómo actuar ante un caso de disgrafía

Cuando tenemos la sospecha de estar delante de un caso de disgrafía, lo más importante es acudir a un especialista, que será el que evalúe al niño o al adulto y determine si efectivamente se trata de esta dificultad.

Una vez diagnosticada la disgrafía, se deben comenzar sesiones de reeducación para trabajar este aspecto de la escritura y adaptarse a cada persona para poder ofrecerle un tratamiento individualizado y adaptado a sus necesidades.

Tania Visiga Delgado
Num.Col. 1109

 


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Control de esfínteres ¿cuando comenzamos?

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Ahora que se acerca el buen tiempo es el momento ideal para comenzar el control de esfínteres con los más pequeños de la casa. El motivo es bien sencillo: durante este período de aprendizaje es más que probable que al niño se le escape algún pipi o alguna caca y siempre es mejor que las condiciones ambientales sean cálidas para evitar que al mojarse sientan frío. Por lo tanto, las mejores épocas del año para iniciar este proceso son la primavera o el verano.

No obstante, existen otras condiciones que son más importantes y que hay que tener muy en cuenta a la hora de iniciar el control de esfínteres con cualquier niño. Así, aspectos como la edad o el desarrollo cognitivo del niño son básicos a la hora de decidir si se lleva a cabo este proceso o no.

Normalmente al rededor de los 2 años y medio se puede iniciar sin problemas el control de esfínteres, pero como hemos indicado, el momento evolutivo de cada niño será el que marcará el inicio del mismo. Así pues, hay niños que lo comienzan a los 2 años y medio y otros pueden iniciarlo antes o después de esta edad. Por lo tanto no tienes por qué preocuparte si tu hijo está a punto de cumplir los 3 años y aún utiliza pañal.

Por otro lado, es importante diferenciar entre el control diurno y el control nocturno. Mientras que hay niños que logran controlar sus esfínteres diurnos y nocturnos a la vez o casi a la vez, existen niños a los que les cuesta más el nocturno y requieren del uso de pañal por la noche durante un período de tiempo más largo. Pero finalmente consiguen controlarlo.

Cómo saber si el niño está preparado para abandonar los pañales

Es importante tener en cuenta el desarrollo evolutivo del niño, ya que no es muy lógico intentar iniciar el proceso de control de esfínteres si el niño no se expresa fácilmente de manera verbal o si su desarrollo motor no es adecuado, ya que este aprendizaje requiere de una cierta autonomia porque es el propio niño el que se debe dar cuenta de que tiene pipi o caca y debe ser capaz de quitarse y ponerse la ropa solo o con una mínima ayuda. Si esto no es así, no tiene mucho sentido forzar al niño, ya que el control de esfínteres estaría controlado por el adulto y no por el niño.

Si es cierto que al principio del proceso hay que recordarle de vez en cuando al niño que debe ir a hacer pipi o incluso acompañarlo al orinal, pero con mucha delicadeza y siendo acompañantes simplemente. Si el  niño no tiene pipi en ese momento y no quiere ir, mejor dejarlo y no obligarlo a estar sentado en el orinal hasta que salga.

Dicho esto, algunas señales claves que indican que un niño está preparado para abandonar los pañales son:

– El niño es consciente de lo que está pasando cada vez que hace pipi y caca y lo expresa verbalmente.

– Anuncia con antelación que tiene pipi o caca.

– Se siente mayor y quiere ir al baño como papá o mamá.

– Le molesta sentirse mojado o sucio después de haber hecho pipi o caca y pide que le cambien.

– Le molesta el pañal.

– El niño puede vestirse y desvestirse solo o con una mínima ayuda a la hora de ir al baño.

Cómo preparar al niño para el inicio del proceso de control de esfínteres

Primero de todo hay que explicarle que se ha hecho mayor y puede comenzar a ir al baño como hacen los mayores. A los niños les gusta sentirse mayores y ésto los motivará para iniciar el proceso.

También es importante explicarles que se hará sus necesidades encima alguna vez, pero que es completamente normal, que no pasará nada. Sobretodo hay que tener muy en cuenta este punto. No hay que reñir a un niño porque se le haya escapado. Forma parte del aprendizaje y riñéndole lo único que conseguimos es que se frustre y sienta miedo cada vez que tenga necesidad de ir al baño y no pueda controlarlo. Esto, a su vez, ralentiza el aprendizaje y provoca aversión, por lo que cada vez tendrá más dificultades para asumir el control de esfínteres.

Por otro lado, hay que dotarlos de confianza y siempre con una actitud positiva, felicitando cada pequeño logro para que se mantenga la motivación en el pequeño.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la ropa que usará el niño en este proceso. Se le facilitará mucho el trabajo si se opta por pantalos que sean cómodos, tipo chándal. De esta manera para ellos es más fácil acudir al orinal, ya que no dependen de nadie que tenga que bajarles el pantalón porque, por ejemplo, tiene botón y no son capaces de desabrocharlo. Esto muchas veces es motivo de escape y frustra al niño porque se da cuenta de que quiere ir al orinal pero hay algo que se lo impide.

Los cuentos ayudan a que el niño esté relajado mientras espera sentado en el orinal a que ocurra algo. Están distraídos y no sienten la presión, por lo que la tarea es más fácil.

Cuándo puede convertirse en problema

El control de esfínteres puede llegar a convertirse en problema si no se respeta el ritmo evolutivo del niño, si son los padres los que quieren que el niño abandone el pañal pero éste no ha mostrado ningún interés en ello. Ante esta situación, el niño no estará preparado y, como se ha comentado anteriormente, el control lo harán los padres, no el niño que es el protagonista de este aprendizaje y, por tanto, el que de verdad debe hacerlo.

Antes de acabar, recordaros que cada niño es diferente y que el control de esfínteres también es distinto según el niño. Así pues, si estás pensando en iniciar este bonito proceso con tu hijo y no tienes muy claro cómo comenzar, nuestro equipo de especialistas de PsicoSabadell puede proporcionarte herramientas y pautas para llevarlo a cabo con éxito.

 Tania Visiga
Num.Col. 1109

 


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La importancia de no regalar en exceso a los niños

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Estamos en unas fechas en las que si algo abunda estos días son los regalos para todos los miembros de la familia. Regalos de Papá Noel. Regalos de Caga-Tió. Regalos de Reyes. Todo el mundo regala a sus seres queridos, pero, sobre todo, los más regalados son los niños. Y al final la Navidad se convierte en un exceso de compras y de regalos. Y, en consecuencia, nos encontramos con una población infantil sobre regalada en muchos casos.

Los adultos tenemos la intención de satisfacer los deseos de los más pequeños porque los queremos y queremos verlos felices disfrutando de aquello que han pedido en la carta de los Reyes Magos o de Papá Noel.

Pero siendo realistas, no todo se puede tener en la vida y por eso es importante que los niños aprendan desde temprana edad estas pequeñas lecciones. Así aprender a frustrase les va a servir para superar otras crisis que irán sucediendo con el paso de los años.

Llegados a este punto, es importante hacer una reflexión: ¿son necesarios todos los juguetes que compramos a los niños para su desarrollo y/o para ocupar su tiempo libre? Al responder esta pregunta nos daremos cuenta de que no siempre son imprescindibles todos los artículos de la carta de los Reyes. Por lo tanto, se debe hacer una selección de aquellos que sean más asequibles para la economía familiar y que a la vez puedan aportar más ventajas educativas para el niño. Todo juguete, para ser un buen juguete, debería cumplir una función educativa, la que la familia escoja teniendo en cuenta al niño, ya que cada caso es diferente.

Por otro lado, todas las propuestas lúdicas que se le proporcione al niño donde éstos tengan que desarrollar su imaginación y creatividad serán una buena opción para regalar, ya que actualmente en el mercado encontramos todo tipo de juguetes de gran precisión y con todo lujo de detalles que no siempre son necesarios. Por ejemplo, los niños pueden jugar mucho más con una simple caja que con un castillo de plástico porque la primera opción le da mucha más libertad para crear juego (al tratarse de un material simple), lo que a su vez le ayudará en su desarrollo cognitivo.

Así pues, otra de las reflexiones que se deberían hacer antes de regalar a un niño consiste en preguntarse si aquel juguete cumple con las características necesarias para dejarle dar rienda suelta su imaginación y su capacidad creativa.

Por último, hay que recordar que el niño debe ser feliz consigo mismo, con sus logros, con su capacidad de no tener que depender de un adulto siempre y por tanto sentirse autónomo… En definitiva, el niño debe sentirse feliz con lo que hace y con lo que consigue por sí mismo. Y para ello el juego, con juguetes adecuados, es imprescindible.


Tania Visiga
Num.Col. 1109


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Discalculia, problemas con las mates

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¿A tu hijo le cuestan las matemáticas y no sabes de qué manera ayudarle para que entienda mejor los números? ¿Obtiene malas notas en esta asignatura, aunque se esfuerce en estudiar y sea aplicado? Si el caso de tu hijo reúne estas condiciones, quizás no es consecuencia de que las mates sean una asignatura abstracta. Puede que estéis ante una dificultad de aprendizaje: discalculia.

Matemáticas suele ser la asignatura que más críticas recibe al ser considerada la más difícil por casi todos los escolares. Y es cierto que tiende a comportar más problemas en la comprensión de los niños debido a que su contenido es abstracto y a veces el pensamiento infantil no está del todo preparado para según qué clase de reflexiones abstractas. Pero no siempre éste es el motivo de que un niño muestre dificultades ante toda esta asignatura. Y es por ello por lo que, por mucho que se apliquen, que estudien y que se comporten responsablemente antes sus contenidos, los resultados obtenidos no se corresponden con el nivel de esfuerzo destinado al estudio de esta materia.

Y es aquí cuando hablamos de discalculia, uno de los trastornos de aprendizaje menos conocido y, por tanto, del que menos conocimiento se tiene. Pero no por ellos es menos importante ni deja de existir. Al contrario, si no se detecta a tiempo, las dificultades van aumentando con el paso de los cursos académicos, provocando cada vez más caos en la mente del niño que padece esta dificultad.

Así pues, la discalculia (o dificultad en el aprendizaje de las matemáticas) es una dificultad de aprendizaje que afecta al aprendizaje de la aritmética, siempre y cuando esta dificultad no pueda atribuirse a otras causas como discapacidad intelectual o escolaridad inadecuada. (Andreu et al., 2013). A grandes rasgos, esto quiere decir que el niño con estas características tendrá dificultades a la hora de solucionar problemas matemáticos, de recordar datos numéricos y también en todo aquello relacionado con el cálculo (suma, resta, multiplicación y división).

Algunas de las señales de alerta, para saber si tu hijo puede padecer esta dificultad de aprendizaje, son:

  • Poco domino para la edad de las operaciones matemáticas básicas: suma, resta, multiplicación, división.
  • No existen otras dificultades que puedan estar causando la discalculia: discapacidad intelectual, problemas de visión, audición, estar adaptándose a un entorno escolar nuevo (cambio de escuela, proviene de otro país y no entiende bien el idioma…).
  • Dificultades en la resolución de problemas matemáticos y también a la hora de organizarse para resolverlos. No acaban de entender el problema.

Es importante tener en cuenta estos síntomas, y acudir a un especialista que pueda determinar si estamos ante un caso de discalculia. Y a partir de aquí, trabajar para ayudar al niño y dotarlo de herramientas pedagógicas que lo ayuden a comprender mejor las matemáticas.

Este paso es esencial ya que una discalculia no diagnosticada correctamente es muy compleja de tratar. En este caso se partiría de la idea de que al niño le cuesta esta materia, se le da mal, y con repaso y más estudio, se piensa que se solucionará. Nada más lejos de la realidad. Es muy importante poder ofrecer al niño con dificultades matemáticas un plan de trabajo especializado y adaptado a sus necesidades.

Si te ha gustado este artículo y quieres saber más sobre la discalculia, si sospechas que tu hijo/a pueda mostrar dificultades matemáticas que supongan un serio problema para su aprendizaje, no lo dudes y contacta con nosotros. Estaremos encantados de asesoraros.

 

Tania Visiga
Num.Col. 1109

Fuente:

Andreu, Ll., Serra, J.M., Soler, O. & Tolchinsky, L. (2013). Trastorns d’aprenentatge de l’escriptura i de les matemàtiques (pp. 20-21). Barcelona: UOC.


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El ocio en los niños

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El verano es la época en la que los niños destinan más tiempo a las actividades de ocio que más les gusta y que durante el año no pueden llevar a cabo debido a otras obligaciones tales como el colegio, los estudios o los extraescolares. 

Las actividades de ocio de un niño pueden ser varias. Pero normalmente se hace referencia a aquellas que reciben una atención más negativa por parte de los adultos, tales como la televisión, el ordenador, la tablet, el móvil, los videojuegos… Que los niños destinen parte de su tiempo libre a ver una película, una serie o un programa de televisión, etc., o que jueguen con el ordenador, con la tablet o con el móvil, no tendría por qué ser percibido como algo dañino. Todo puede ser bueno y todo puede ser malo, lo que diferencia una cosa de la otra es el uso que se haga de estos «aparatos».

Existen aplicaciones móviles que son educativas, y las hay de diferentes tipos: para reforzar la planificación, para trabajar la atención, para mejorar la memoria… Incluso existen juegos culturales mediante los cuales los niños pueden aprender historia, geografía, matemáticas… Y también existen juegos que son beneficiosos para todos los niños, pero en especial para el niño disléxico, puesto que les permite jugar con la posición de los fonemas y la correspondencia con su grafema.

Pero estas opciones no sólo se reducen a aplicaciones móviles, sinó que también existen variantes o a veces incluso el mismo juego se puede encontrar para tablets y para ordenadores. 

Así pues, la tarea de las familias pasa por dedicir conjuntamente con el niño cuánto tiempo se va a destinar a estas actividades y a qué se va a jugar. Es decir, comprometerse a hacer un uso responsable de estas nuevas tecnologías y que los adultos estén pendientes de los menores para poder guiarlos y asesorarlos durante el juego, ya que estas actividades son un proceso de aprendizaje más en el desarrollo del niño. 

Por otro lado, y como alternativa, existe otro grupo de actividades de tiempo libre que favorecen que el niño deba socializarse más, tanto con sus iguales como con algún adulto y también refuerzan la idea de que toda la familia se implique. Por ejemplo, se pueden organizar talleres caseros de manualidades o de cocina, con la ayuda de los padres y los hermanos. O juegos en familia, tanto al aire libre como juegos de mesa. 

Este tipo de actividades ayuda al desarrollo del menor, pero sobretodo favorece el buen ambiente en la familia y que las relaciones entre sus diferentes miembros sea mejor. También se consigue una mayor confianza entre hijos y padres, lo cual siempre será beneficioso para ambas partes. 

Por último, el recurso de la lectura de un libro también es una buena opción para ocupar el tiempo libre de los niños. Lo fundamental será escoger el libro conjuntamente los padres y el niño, siguiendo los intereses del menor, así como sus gustos. De esta manera evitaremos que el niño se canse pronto de la lectura y se aburra. Tampoco es bueno forzarlo a leer algo que no le guste, ya que puede desencadenar aversión por la lectura

En conclusión, cualquier actividad, siempre que esté supervisada por un adulto que guíe y refuerce al niño, y se haga un uso responsable y limitado de ella, será beneficiosa para el aprendizaje del menor. 

Si tenéis dudas al respecto o si queréis saber más sobre qué tipo de juegos o aplicaciones pueden ser más educativas para vuestros hijos, no dudéis en poneros en contacto con nosotros. Desde PsicoSabadell os asesoraremos en todo el proceso, tanto en la elección como en el desarrollo de la actividad posterior con el niño. 

 

Tania Visiga Delgado
Num. Col. 1109


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